A todos nos ha pasado que siempre hay algunos rincones de la casa donde internet llega muy débil o casi sin señal. ¿Es molesto a que sí? Pues no os preocupéis, siempre habrá una lata de cerveza dispuesta a ayudar. Os explicamos cómo.

Para este truco de magia necesitaremos un router y una lata de cerveza, nada más. Vamos a paso a paso:

  1. Con la ayuda de cutter, recorte la base de la lata.
  2. De la misma forma, realiza otro corte con la parte superior de la lata. Pero, en esta ocasión, deja una pequeña sección intacta y pegada a la lata.
  3. Cortamos de arriba abajo la lata justo en la zona opuesta a la pequeña unión que hemos dejado en la parte superior de la lata.
  4. Abre la lata como si se tratara de unas alas de la lata.

Ahora, solo queda disfrutar de nuestra pequeña obra maestra casera y poder navegar por internet a velocidad de crucero.

Por si las explicaciones han sido un poco confusas, os dejamos un vídeo que explica todo el proceso.